Simplemente Nelson











Bajo tierra

Bajo tierra (Nelson Domínguez)


Simplemente Nelson
Lázaro Chávez Armenteros


Hablar de Nelson Domínguez constituye todo un reto. Toda su obra es precisamente eso, un desafío. A más de treinta años de su primera exposición –en los que ha incursionado en la pintura, el grabado, la cerámica y la escultura–, ha trabajado diversos temas, técnicas, experimentaciones formales y propuestas artísticas.

Tuvo la suerte de ser alumno de grandes maestros de las vanguardias cubanas: Luis Martínez Pedro, Servando Cabrera, Antonia Eiriz, Eduardo Abela... Ahora otra generación de artistas cubanos, en producción actualmente, lo ha tenido como profesor. La enseñanza ha sido su nuevo impulso creador: los artistas que en la década de los ochenta inyectaron con una nueva dinámica el discurso plástico nacional, llamaron a la renovación a los creadores de las generaciones anteriores entre las que Domínguez se encontraba y otra vez aceptó el desafío.

El decenio de los sesenta y principios de los setenta estuvo marcado por la abstracción. Nelson utiliza en sus composiciones elementos abstractos. Referencias figurativas y no figurativas se mezclan dentro de sus obras en este primer momento. Entre ellas sobresalenRostro del amanecer (de la serie Rostro de mi isla), Bodas guajiras y Brigada millonaria; en esta etapa encontramos un gusto por lo guajiro y su entorno natural.

El interés hacia la naturaleza –ambiente donde vivió su niñez y los primeros años de su adolescencia– aumenta dentro de su producción. Se acerca a microcosmos que marcan de alguna manera su obra como son las series: Interior de manigua, Verde amanecer y Hormigas,en la primera mitad de los ochenta. A partir de aquí, su motivación se inclina hacia los mitos de la cultura latinoamericana y las religiones afrocubanas. En la serie Ofrendas encontramos las piezas más representativas de este período, desde una visión contemporánea entroncada con sus propios inicios.

La naturaleza constituye, sin duda alguna, un elemento constante dentro de su producción artística, pero es en la cerámica donde observamos un gusto más exquisito sobre el entorno de nuestros ríos y costas.

Últimamente se ha consagrado más a la pintura que a otras de las manifestaciones que trabaja aunque, según él mismo, el grabado ha subrayado su producción artística.

Desde sus comienzos, y sobre todo en la década del 80, Nelson Domínguez dedica una buena parte de su talento y energías al grabado a pesar de lo difícil que en aquella época resultaba la impresión de las obras.

Fue este interés por el género, el que le sugiere la fabricación de papel manufacturado desde los años setenta hasta la fecha. Para ello utiliza la forma tradicional, un tamiz y pulpa de lo que sea. De este soporte se ha servido para sus experimentaciones en el grabado y para sus dibujos.

El gusto por la xilografía lo lleva a declararse un fiel admirador y estudioso del virtuosismo del grabado en madera japonés, de modo que, cada vez que visita Tokío, el Museo Ukiyo-é constituye un sitio obligatorio en su agenda.

Actualmente se encuentra enfrascado en un proyecto de creación y colaboración: un taller de gráfica; dónde tendrán oportunidad otros artistas y estudiantes de realizar sus impresiones.

Si camina usted por la calle de los Oficios, muy cerca de la Plaza de Armas, del Convento de San Francisco o de la Lonja del Comercio, en pleno corazón de la Habana Vieja, no deje de visitar la Galería Los Oficios; donde encontrará un arsenal de buen arte: la obra de Nelson Domínguez, autenticidad por todas sus vertientes. Y si se encuentra con un hombre campechano, jocoso, con olor a tierra de Baire, brisa marina de Cojímar y esparciendo humo del mejor habano de los valles de Pinar del Río, ése es, simplemente, Nelson.

Rostros de Elegguá

Rostros de Elegguá (N. D.)


Publicado en: cubaencuentro

No hay comentarios:

La bendición de la Virgen de La Caridad del Cobre

Comienzo mi blog, pidiéndole a la Virgen de la Caridad del Cobre - Ochún - su bendición  para todos los cubanos. Y lo hago con un vídeo de la  procesión de Santa Madre, La Patrona de Cuba en la ciudad de Placetas, Las Villas.